Estas son las mismas preguntas que hago en consulta, convertidas en autoevaluaciones que puedes responder ahora mismo. Cada una te devuelve un resultado en pantalla, al instante — no un PDF genérico ni una llamada de ventas.
Ninguna diagnostica. Todas te dicen algo que probablemente nadie te ha dicho: qué medir y por qué.
El cuerpo avisa mucho antes de que un examen salga mal. El problema es que los avisos llegan sueltos —un dolor de cabeza, una digestión pesada, un despertar a las 3 a.m.— y nadie los junta en el mismo mapa.
Esta no revisa todos tus exámenes: revisa una sola cosa a fondo, cómo tu cuerpo maneja el azúcar. El rango del laboratorio existe para detectar al enfermo de hoy; el funcional, para cuidar al sano de mañana. Entre los dos hay una franja enorme donde vive mucha gente cansada a la que le dijeron que estaba bien.
Antes de medir: qué es la resistencia a la insulina y por qué aparece años antes que la diabetes →
Los medicamentos tipo GLP-1 —Ozempic, Wegovy, Mounjaro— funcionan. Pero no son magia, no son para todo el mundo, y hay antecedentes con los que sencillamente no se deben usar. Antes de la pregunta “¿cuál me tomo?” va otra: “¿soy candidato, y a qué?”.
Sofocos, insomnio, niebla mental, peso que sube sin que nada haya cambiado. Y la frase que ya cansó: “son cosas de la edad”. Los cambios hormonales empiezan hasta diez años antes de la última regla, y los exámenes de rutina no los ven a tiempo.
No es falta de voluntad: estás compitiendo contra un sistema fisiológico diseñado para defender tu peso, y contra frenos que probablemente nadie te midió. Semaglutida, tirzepatida, retatrutida —mucho ruido y poca claridad sobre cuál aplica a tu caso, y a qué resultado real puedes llegar.
Duermes tus horas. Comes relativamente bien. Te mueves. Y aun así arrancas en reserva y a las cuatro de la tarde ya no queda nada. La energía no se pierde por una sola causa: se fuga por varias a la vez, y casi siempre una pesa más que las demás.
Diez preguntas para saber si tu biología pide una medición profunda o basta con optimizar hábitos.
No hace falta hacerlas todas. Empieza por la que describa tu situación de hoy — cada una es independiente.
Estas autoevaluaciones existen para que llegues a la consulta sabiendo qué preguntar. Si quieres que juntemos tus resultados con tu historia, tu examen físico y tus laboratorios, ese es el trabajo del programa.
Agenda tu valoración →Contenido educativo de medicina funcional. Ninguna de estas herramientas constituye diagnóstico ni tratamiento, y ninguna reemplaza la valoración de un profesional de la salud. Los resultados varían entre personas. Si tienes síntomas relevantes o valores de laboratorio alterados, consulta a tu médico.